¡Vente a Alemania Maxi! /2


A los que ya han leído  la primera parte… ¡Gracias!..Me quedaron cosas que comentar y además esto no es una guía de viaje sino las humildes impresiones de un turista tipo. Desde Fráncfort hemos iniciado un viaje en coche por las impresionantes (y gratuitas) autopistas alemanas hasta Múnich, ciudad que en dos horas ya me tiene impresionado, y hemos hecho escala en dos que me han gustado mucho.

B – Rotemburgo ( Rothenburg Ob Der Tauber )


Parada obligada en la Ruta Romántica, recorrido que me han recomendado pero del que sólo tocaré una parte, es este pueblito medieval digno escenario de cualquier cuento de hadas.  El referente más inmediato que me ha venido a la cabeza es nuestra Pedraza (Segovia) por su configuración aunque la alemana se diferencia de aquella en sus coloridas fachadas, las casitas típicas alemanas y el acceso de los coches de los lugareños. Tiene la típica plaza con reloj de carrillón y lo más característico son sus tiendas de adornos navideños.


Sí, en este pueblo SIEMPRE es Navidad. Choca un poco ver tanto Papa Noel en el mes de agosto pero resulta obligatorio (aunque se odie esta festividad) visitar Käthe Wohlfart www.bestofchristmas.com, la más impresionante tienda dedicada a este tema que he pisado en mi vida.  No es ningún secreto que me gusta la navidad así que mi cara de asombro no se borró en toda la mañana que pasé en Rotemburgo  pero reconozco que mucho tiempo en aquel local (o en el idílico pueblito) pueden provocar un subidón de azúcar. En diciembre tiene que ser todo un espectáculo estar allí. Tropecientas fotos en las que uno se empieza a cansar (anda que no me queda) de ver las típicas casitas de las maquetas de tren..
C- Núremberg (Nürnberg)



Esta me ha sorprendido más. En origen no teníamos pensado en pasar por allí pero yendo en coche ha sido todo un acierto hacerlo. La más alemana de las ciudades alemanas (eso dicen) ha pasado a la historia por varios hechos. Fue la sede de los congresos de Hitler, donde se firmo la primera ley contra los judíos y también donde se celebraron los procesos  contra los nazis tras el final de la II guerra mundial.



Enclavada dentro de una espectacular muralla, encontramos también la típica postal alemana de pueblo medieval pero en formato grande. La fortaleza militar del Burg es el monumento más importante de la ciudad, a la que domina desde lo alto. Es absolutamente necesario subir  para poder observar una privilegiada vista panorámica. Muy cerca de allí hemos pasado por la casa en la que vivió el pintor Albrecht Düder (Durero) y por la iglesia dedicada a St. Sebald, de estilo románico tardío (aunque yo hubiera jurado que era gótico).
No teníamos mucho tiempo pero aún asi lo hemos aprovechado al máximo recorriendo a consciencia el centro histórico de la ciudad. Al caer la tarde, y antes de partir hacia Munich, me interesé por conocer un lugar que no recomienda (ni lo menciona) la guía pero que yo por razones históricas quería conocer.
El Zeppelinfeld (Gradas Zeppelin o campo Zeppelin) recibió su nombre allá por 1923 por ser el campo de pruebas de aquel famoso artilugio aéreo pero ganó notoriedad gracias a que Hitler lo convirtió en el centro de sus congresos nazis a partir de 1935. Es difícil no recordar alguna grabación realizada en el lugar que resulta algo escalofriante por lo dejado y abandonado que está.



Aunque se ha utilizado desde el final de la guerra como un espacio multiusos y que cerca hay un centro de documentación (premiado por la unesco), el espacio que ocupan las famosas gradas está en un estado lamentable y parece que la intención es que así queden hasta que desaparezcan por completo. Ha sido el primero de varios momentos (supongo que vendrán más) en la que un escalofrió ha recorrido mi cuerpo. Al fin y al cabo han pasado poco más de 75 años de aquello y no estoy acostumbrado a estar en un escenario donde se gestó uno de los más dramáticos episodios de la historia de la humanidad. Breve pero intensa la visita a este histórico lugar.
Tras estas dos paraditas, llegamos a nuestro destino Múnich que, como comentaba, en dos horas me ha conquistado ¿por qué? Por el vestuario Bavaro…¡Soy fan!.
Apunte personal: Viajar por las autopistas alemanas es un gusto…hacerlo además con un GPS con acento argentino (lo juro)…es tronchante…cheeeee gira a la derecha vos…que te pasas… (bueno tan obvio no es, pero casí).



No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Anímate a comentar!