¡Vente a la República Checa (y2) Maxi! /8

Segundo día completo en Praga (la primera tarde fue una toma de contacto) y la sensación que me ha dejado la ciudad que abandonaré en unas horas es francamente estupenda.

Lo primero es comentar la tarde noche que pasé con Fiordiligi, Dorabella, Ferrando y Guglielmo, personajes del estupendo dramma giocoso en dos actos llamado Cosí Fan Tutte (así hacen todas). Una ópera facilita, para todos los públicos, en la que Mozart retrató la típica historia de equívocos y guerra de sexos.
La producción del Národní Divaldo era sencilla pero muy correcta así como la calidad de los intérpretes. El teatro de los Estados  en sí, ya conté porqué en el post anterior, es una joyita, pequeñito pero con el encanto de los teatros líricos. Una autentica suerte teniendo en cuenta lo asequible de las entradas (la más cara 40 euros) y la calidad del resultado final. Absolutamente recomendable.



Ya por la mañana, y con ese buen sabor de boca, nos hemos dirigido a la ciudad nueva. Recorriendo las calles menos turísticas me he enamorado de la arquitectura de esta ciudad única. Cada calle de estos edificios de principios o mediados del siglo pasado tiene algo, no sé, quizás  es ese amor por la decadencia de aquellas cosas que fueron majestuosas en épocas pasadas y que se ve acentuada por  circulación de los tranvías o tal vez por la aparente frialdad de las formas (de todo lo que no es la zona más turística) lo cierto es que me voy entusiasmado tras conocer Praga.

Desde la puerta del Museo Nacional se ve una esplendida vista de la Plaza de Wenceslao, importante lugar comercial de la ciudad donde hemos visto una librería, un pasillo más bien, que merece la pena visitar aunque no se sepa nada de Checo para ver la impresionante cantidad de libros que están en venta. A muy poco de allí está la Ópera Estatal y el  Narodní Divaldo (Teatro Nacional). Por allí he ido a caer a una Iglesia Ortodoxa cuyo nombre no recuerdo pero que estaba junto a una católica lo que define perfectamente a esta ciudad de mil iglesias. Es una pena que algunas sólo se puedan visitar (tienen horarios muy restringidos) mediante la asistencia a conciertos qué, con franqueza, son auténticos sacacuartos que abusan de las piezas clásicas más conocidas mezclando unas con otras sin ton ni son. Si Vivaldi viera que hacen con sus Cuatro Estaciones…
Antes de cruzar el rio Moldava hemos hecho algunas fotos al edificio que los checos con cierta sorna llaman Ginger y Fred o el edificio danzante y que  se llama en realidad Nationale-Nederlanden. Aunque se atribuye enteramente a Frank Ghery también fue ideado por el arquitecto checo Vlado Miluníc y  es una de las imágenes de la más moderna Praga que no hay que perderse.

Cruzando el puente sobre el Moldava me ha llamado la atención la cantidad de barcos, barquitas, lanchas, y ciclo-pedales que lo navegan. Me quedo con los que tienen forma de cisne y te hacen sentir como  el Lohengrin de la famosa ópera homónima de Wagner.

En la isla de Kampa se encuentra el museo de arte moderno y en sus alrededores se pueden apreciar varias obras modernas que sirven de contraste con las partes más antiguas de la ciudad que vemos justamente desde el otro lado del rio. De allí hemos vuelo a la zona de Malá Strana para ver la Iglesia más impresiónate que he visto desde el comienzo del viaje.

La Iglesia de San Nicolás de Malá Strana es una autentica maravilla y obra cumbre del barroco en Praga. Las esculturas me han impresionado tanto como los frescos de su cúpula pero el recargadísimo púlpito se lleva la palma.  Hay que pagar unos 2 euros para entrar  pero os aseguro que vale la pena.  De allí hemos ido hasta Nerudova, una pintoresca calle que nos lleva hasta el castillo de Praga (que vimos ayer) y que se llama así en honor a Jan Neruda, periodista y escritor Checo de quien Netalí Ricardo Reyes Basoalto tomo prestado su apellido para junto con el nombre de Pablo firmar algunas de las más bellas letras de la literatura latinoamericana del siglo XX.

Tras la parada para comer, la última zona de la ciudad que nos quedaba por visitar es aquella que no está abierta los sábados: El barrio Judío.
Por 300 coronas (aprox 20 euros) y durante varias horas hemos recorrido, en parte, el Museo Judío de Praga. De todo el recorrido nos hemos dejado fuera la Sinagoga Vieja –Nueva (estaba fuera del paquete inicial y se paga aparte aunque hay un ticket combinado de unas 500 coronas) pero lo visto considero que es fundamental en cualquier visita a la ciudad.
-          Sinagoga Maisel (1590-1592) es una sala de exposición, como todas las que veremos, en la que nos cuentan la historia de los Judíos en Bohemia  desde el siglo 10 hasta el 18.
-          Sinagoga Española (1868) es un edificio precioso y está catalogado como una de  las más bonitas de las sinagogas de Europa. Aquí la exposición verás sobre la historia de la comunidad judía desde el 18 hasta las décadas de la postguerra. El edificio es alucinante pero es necesario saber algo de inglés y leer los impresionantes relatos que acompañan cada vitrina.  De lo más interesante del viaje, de verdad.
-          La Sinagoga Pinkas recoge en sus paredes los cerca de 80.000 nombres de Judíos Checos y Moravos víctimas del Nazismo. En el primer piso hay dibujos de los niños que fueron a parar al campo de Tezerín. Es estremecedor, y necesario, entrar en ese edificio.
-          El Viejo Cementerio Judío es el único lugar en el que he podido sacar una foto. El ultimo enterramiento se produjo en 1787 y cuenta con 12.000 lapidas aunque el número de enterrados es mucho mayor (se fueron añadiendo capas de tierra).


-          Sinagoga Klaus está al lado del cementerio y allí aprendemos las tradiciones y costumbres Judías. Interesantísimo, de verdad.
-          La Sala Ceremonial también está junto al cementerio y allí vemos temas dedicados a la enfermedad y a la medicina en el ghetto y el proceso de  enterramiento.
Un regusto amargo y la necesidad de querer saber más (y ser más tolerante) es la que te queda después de ver esto. ¡Cuanto tenemos que aprender  los unos de  los otros para respetarnos y entendernos!
Un último paseo cierra mi fin de semana en Praga que ha dejado unas reflexiones cómicas que serán recopiladas en una especie de epílogo de estos posts. Sé que me dejo muchas cosas pero no hay espacio para todo y es una ciudad inconmensurable.
Gracias por leerme. A quien me pidió mis impresiones de Praga: Ven a verlo tú mismo, te va a encantar.

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