30 de septiembre de 2014

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. y II

Me había quedado en el Sábado Noche, como sé que estáis impacientes…allá va…

Sábado noche

Toda la semana enviándome correos con Chuchi (¡Gracias!) hicieron que la cena en Le Bistró resultara un éxito. Cerré con el restaurante un menú de grupo con el que todos quedamos muy satisfechos. Otra vez gracias a la recomendación que me llegó, como en el caso de Otras Luces, a través de mi hermano. Le Bistró es un restaurante de comida internacional que ofrece sus elaborados platos en unos salones situados en una bodega totalmente rehabilitada del siglo XIX que lo convierten en un lugar muy acogedor para una cena entre amigos. Pedimos platos tan sugerentes como lasaña de langostinos, timbal de la bacalao, noodles thai o hamburguesa parisien y tomamos unos deliciosos postres que incluían tartas y sorbetes. La atención fue genial y todo salió de maravilla (¡menos mal!) Es un lugar en el que pienso repetir la próxima vez que me vaya para Pucela y que ya he recomendado en Facebook o TripAdvisor.


Había que bajar la copiosa cena y por lo tanto fuimos en busca de un lugar donde bailar un rato. Los soportales del centro de la ciudad nos protegieron de la lluvia hasta llegar a los primer bar, Bqu, al que entramos al oír la música que tenían y al ver este cartel.


Como los que me conocen podrán suponer, la foto de Madonna que Herb Ritts tomó para la sesiones de su recopilatorio Inmaculate Collection, hizo que entrara de cabeza en un local cuya música era la típica de nuestra primera juventud, muy apetecible para empezar nuestra noche hasta que sonó Maná. Lo siento por sus fans, pero nunca he podido con el grupo mexicano. Aprovecho este momento para comentar lo caro que resulta salir por Madrid respecto de otras ciudades. Viendo la cantidad de medios, personal, luces, espacios, etc.. que he visto en Valladolid la única explicación que veo a la diferencia de precios de las copas con respecto a la capital, es que los alquileres en Madrid son infinitamente más caros o que los locales aquí pagan muchos más impuestos. Una pena.

Después de repetir en Caruso (¡grande eres Paty!) fuimos al Cameo, en la Plaza Poniente. En Madrid, salvo alguna excepción por amistades que me invitan, no voy a sitios con música electrónica de ritmos interminables. Aprecio parte de esa música pero en un local prefiero otro tipo de canciones. El Cameo es un lugar muy espectacular, lleno de luz y con un animador que, desde sus zancos, se portó muy bien con nosotros. Copas asequibles y un música típica de club que deleita a generaciones más jóvenes, mucho más, que la mía. 

Tras salir de allí y ya cerca de las tres de la mañana nos fuimos cerquita, a la zona donde están otras discos como Sirocco, Ohm y la elegida Molly Malone. El caso es que había tantísima gente que no se podía ni estar, pero nos fuimos enseguida no por eso, sino porque Cristina y yo nos miramos diciendo “NO, ESTO NO” cuando oímos que lo que estaba sonando era Obsesión del grupo Aventura. A mi , y a mis amigos, con el electro latino nos pasa lo mismo que con Maná : no es para nosotros. (yo me pongo más intolerante incluso…no entiendo como el electro-latino puede ser algo para alguien…). La música es algo esencial para que nos quedemos en un bar. Lógicamente sabemos que los equivocados somos nosotros puesto que el sitio estaba lleno de gente entusiasmada con lo que sonaba. Que no me gustara la música de algunos locales no quita merito a las recomendaciones recibidas ya que punto por punto explicaban lo que me iba a encontrar. Una vez más,¡Gracias Roberto!

A ver si vosotros la aguantáis más de 5 segundos....


El fin de fiesta fue, antes de retirarnos a eso de las 4, en Goa, plaza de la rinconada 5, un garito (me chifla la palabra) con dos ambientes y en cuya parte superior tomamos nuestra última copa acompañados de música muy decente. Mientras volvíamos al hotel no nos resistimos a hacernos unos selfies bajo la lluvia, algo que sin tener alguna copa de más, no se nos hubiese ocurrido hacer. 

Domingo.

Día de repetir: desayunamos en la plaza mayor (le cogimos cariño), en Otras Luces (un gustazo de desayuno a 3,90) y comimos en La Tasquita (sobran las palabras). Entre esos dos momentos hicimos algo típicamente turístico pero muy, muy recomendable: Una visita guiada por la ciudad.


Se trataba de una iniciativa de la oficina de turismo de la ciudad que proponía un recorrido comentado por los puntos más importantes del casco antiguo para acabar con una cata de vino. Lo que a priorí era una simple visita guiada se convirtió en uno de los momentos más divertidos del fin de semana. En parte porque la guía era muy buena y bastante ocurrente pero los lugares que elegía para pararse a explicar eran probablemente los más ruidosos de la ciudad, lo que resultaba bastante hilarante.


Todo lo que escribí sobre  la plaza mayor lo sé gracias a ella, igual que he conocido la fisionomía de la ciudad, sus principales iglesias, las tradiciones vallisoletanas, el lugar donde se celebra el importante Festival de Cine (Seminci) de la ciudad y otros puntos de interés. El mejor momento de todo el recorrido fue cuando en la puerta de la catedral soltó el siguiente speech:

Aquí vemos la facultad de derecho, ya que Valladolid es ciudad universitaria desde 1241, siendo la tercera más antigua de España. Como todo el mundo sabe la universidad más antigua del país es la de Palencia, de 1212 ya que la de Salamanca es de 1218 y es que ...seis años son seis años en el siglo trece y en el XXI….¿Hay alguien de Salamanca aquí? 

Polémica al margen, la de Salamanca siempre es considerada la más antigua, comentarios de este tipo (Los málageños no inventaron nada con los balcones de la semana santa o las menciones a la venta por parte de la Diosecis de la reja de catedral al Metropolitan de Nueva York) hicieron muy amena y divertida, con ese resquemor irónico lleno de gracia, la visita. 

La cata también fue todo un show. Lloré de la risa ante las explicaciones del chico de Señorita Malauva, tienda donde se celebró la cata. Nos explicó las cinco denominaciones de origen que tiene Valladolid : Ribera del Duero, Verdejo, Toro, Cigales y Tierras de León. Y aunque no tuvo mucho tacto al comparar esta cantidad con las de otras regiones (Tenerife) estuvo acertado explicándonos como distinguir un buen verdejo de uno malo. Lo que no conseguimos entender es porque antes de darnos las comentadas diferencias nos sirvió la peor de las tres opciones a escoger entre los diferentes vinos de ese tipo. El vino no me pareció en absoluto malo, pero nos quedamos algo sorprendidos. Como siempre es un placer que alguien te cuente algo sobre el tema, aunque no siempre acierte en las formas. Tengo que agradecer lo bien que lo pase y, aunque el verdejo (blanco) no era el mejor, el tinto, la otra parte de la cata, si estaba muy bueno.


La parada final ,y tan solo 10 minutos antes de tomar el tren de vuelta, fue un café en la sucursal que la mítica chocolatería San Ginés de Madrid tiene en un mercado (muy bien puesto) pegado a la estación de tren. El Estación Gourmet es muy similar a los que en Madrid tenemos en San Antón, San Miguel o en las zonas gourmets que ha puesto El Corte Inglés en Castellana o Callao, y está puesto con bastante gusto. Es un placer tomarse algo así antes de tomar un tren, en cambio, si me lo tengo que tomar en Madrid - Chamartin , me entra una depresión del copón (¿Para cuando un lavado de cara a la segunda estación más importante de la capital?). Así acabó un fin de semana que estamos deseado repetir en cualquier otro punto de nuestra geografía.

Me ha encantado Valladolid. Dicen que siempre salgo enamorado cuando voy a cualquier ciudad española, A Coruña, Zamora, Granada...y ahora Valladolid. No es cierto. Hay muchas cosas que no me gustan, incluso ciudades enteras, pero ¿por qué no buscar siempre lo mejor de cada sitio? .Agoreros y críticos ya hay muchos y yo siempre que voy a un lugar intento poner el énfasis sólo en lo positivo. Así será siempre (espero)

Gracias a Norma, Carlos, Amanda, Orm, Fernando, Cristina, Paloma, Álvaro, y José Manuel por este fin de semana. ¡Lo hemos pasado genial! 

1 comentario:

  1. Y de nuevo, vuelvo a dar las gracias!!
    Además, ya comentaré a mis compañeros de profesión (conozco a casi todos los pinchas de los locales que citas), que por lo menos esta vez, les he ganado la partida.
    No es que sea yo muy competitivo a nivel local, pero me hace ilusión.
    Gracias, Maxi!!

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